Una lección de humildad,


Hoy recordando un viaje de los tantos que realice a Milán (estaba colocando las fotos del "Joielo"), eran mis principios. Ostentaba el premio gordo al desesperado isleño que quería hacer Bonsai.

Imágenes como el Studio Botanico de Via Rubens y el nacimiento de Gaggiano y otras, pasaban por mi mente.

Terraza, edificio de Via Rubens, Studio Botanico.

Excursión al Duomo, siempre me impresiona

De repente estaba ruborizado, ha venido a mi memoria, ese momento de poca lucidez que uno tiene, cuando el corazón no marida con la cabeza y las manos pueden llegar a entorpecerse, lo contrario de Chowa, vamos.

Un momento en el que el sentido común detiene tus ansias. Ese instante donde el ego, la elocuencia, la desfachatez, la chulería, la prepotencia realizan una pausa y permiten que tu otro yo te llame estúpido, perdón, quise decir ¡ESTUPIDO!.

Sucedió algo así: fui invitado a realizar mi primera demostración de Bonsai (ya me dijo Jorge, “hay cosas de las que uno se arrepiente, pasado el tiempo”, pero, a lo hecho pecho, hasta los grandes tuvieron su mal día),

 

 

Lodi, lo pasamos genial, de esto hace ya seis años...

compartí unas noches con un compañero menorquín., en casa del Maestro, luego dejo su sitio en la roulotte de Barate, para dar paso a mi mujer

JuanaJuana_gaggiano

Juana

que no quería perderse mi bautismo bonsaiero y vino a verme, fue un buen cambio, roncaba menos y apetecía mas.

En una mañana de increíble calor mediterráneo, empecé a trabajar el "joielo", un árbol que sustituyo a mi primer Procumbrens. Años antes me lo estuve mirando en la terraza del antiguo Studio, y no lo compre, pero era hora de hacerme con él, me enamoro su sencillez y su antigua maceta, que aún conservo.

joielo

joielo_antes_de_comprar

"joielo" un año antes de comprarlo

Este cambio lo realice por razones de sentimientos, que otro día sacaré de mis notas, como otra batallita mas.

antes_de_empezar

antes del trabajarlo...

limpiando la corteza ...

Gaggiano

Trabajando en el jardín de Gaggiano .

 

Al verlo tan arregladillo, Maestro Liporace, me sugirió que lo llevase a la exposición.

 

Expo Lodi, Luigi de quien he aprendido muuuuchas cosas.

Apure un poco mas el refinamiento para que quedara lo mas decente posible, deje alguna rama colgante de sobras, ya la cortaría mas adelante. Deprisa pero sonriendo, eran tiempos de alegría, ilusión e inconsciencia, fui acabando mi labor.

Bella inocencia...

Esos días resistí estoicamente las burlas de los mas veteranos, mi declaración oficial por nombrar a mi Maestro como mi Oyakata, seguramente este ultimo lo habría comentado a los presentes, provocaba chismorreos, risillas y comentarios en italiano, que hubiera preferido no entender, como ellos suponían. Han sido y siguen siendo grandes amigos míos, sin lugar a dudas no les guardo rencor por lo que opinaran en esos días.

Para mi, fue una declaración en toda regla, así lo creía y creo. Muy a pesar que otros no coincidan con mi pensamiento. Así me ha quedado claro en cientos de ocasiones, infinitos desencuentros con otros, no todo el mundo coincide con mi elección, a modo de ejemplo, recuerdo que en el Mundial de Puerto Rico, al acabar mi demo , agradecí a mi Oyakata,

Momentos con Salva, inolvidables, un buen Maestro es el que saca lo mejor de ti, para eso no hacen falta Power Points, ;)

De mi no se si había mucho que sacar, juajuajua!

que estaba presente en la sala, por haberme ayudado a llegar hasta allí, por todo lo que me había enseñado, y en ese pequeño discurso hacia hincapié en que es bueno recordar de que saco, cada uno de nosotros, saca la harina para fabricar el pan. Metáfora que incendio comentarios, fue como un sacrilegio, horas mas tarde otros Maestros (algunos de ellos, eran de esos que no tienen alumnos, pero se llaman así, por anunciarse en una revista), en enrarecida mesa de copas, me aconsejaron que nunca más, idolatrara a mi Maestro de la manera que lo hacia, eso no se tiene que hacer, sin mas argumentaciones, me dejaron perplejo. Sin contestar recogí mis bártulos, piña colada doble en mano, me fui a la habitación.

Para que explicarlo, era demasiado largo para razonar, y además no creo que estuvieran predispuesto a comprender.

Solo lo harían, si hubiesen estado el día siguiente al finalizar el "joielo" en Milán.

Retomemos la historieta, cansado pero contento, acabado el maquillaje del "joielo", musgo puesto, recogí herramientas, pulvericé el árbol acabado, lo coloque en el sombreo, ultimo vistazo, repaso de aceite, pulir corteza, cuando de repente nos llamaban a la mesa para cenar.

Era una de esas noches, de las pocas, que se hablo de Bonsai en mesa de Salvatore, pero había algo de inquietud en el ambiente, al día siguiente llegaba un alumno que había trabajado con el Maestro, durante bastante tiempo, llevaba años sin estar en el mundillo, pero su intención era retomar el Bonsai. Salvatore estaba muy contento, me susurro al darnos las buenas noches: “ya verás, que buenas manos tiene”, esta es una traducción literal del italiano, queriendo decir que prestara atención a lo bien que trabajaba el chaval.

De izq. a der: Luigi, yo y Paolo (el Chaval)

Si no recuerdo mal, a la mañana siguiente, estaba preparando una azalea de un cliente del Studio Botanico,

para llevarla también, a la Expo de Lodi, cuando apareció el siciliano, con una entonación del italiano que podía apreciarse bastante diferente a lo que oía habitualmente, me saludo efusivamente como si nos conociéramos de tiempo, seguro que Liporace le había hablado de mi, o de mi estancia, salió y entro rápidamente del invernadero varias veces y sin darnos cuenta aquel chico con barba de mosquetero estaba trabajando el Bonsai de un cliente. Trabajaba de manera ligera, segura y sin encomendarse a nadie.

Paolo empezando el trabajo...

 

Acelerare la historia y nos situaremos en la segunda mañana de trabajo de Paolo. Este, había acabado de recoger trastos, finalizado el árbol, cuando entro el Maestro Salvatore y se dirigió al junípero de tamaño grande, miro el árbol, no puso ni un dedo encima, miro a su discípulo italiano y le dijo “complimenti, molto bello, Paolo, bellisimo”,

La Belleza de la sencillez...

a mi por supuesto ni me miro, ¿a quien le importaba, una azalea casi comercial?, ¿como comparar esa minucia con semejante belleza de árbol?. “Así cualquiera, es evidente, que con semejante tronco y ramas, se pueda sorprender al Maestro”, me argumentaba mi celoso ego, y este ultimo no contento con poner mas madera al fuego, proseguía, “tampoco hay para tanto “, cuando de repente el isleño llamo mi atención: “¿Xec, que te parece el junípero?”,a lo que conteste: “bien, muy bonito, pero (tenia que haber un pero), tendrías que haberlo compactado mas, veo demasiados espacios, es como si le faltara verde, con todas las ramas que tenias, si las hubieras colocado mas próximas, se vería mejor, ¿no?...”. Me miro, miro el árbol, se volvió a girar hacia mi y me dijo: “tal vez si, tal vez tengas razón”, acto seguido sacudió la tierra del banco de trabajo, y sin mas barrimos y nos fuimos a cenar, comimos bien, como siempre, reímos y hablamos de las cosas de la vida, desde el primer día tuvimos muy buen feeling, Paolo y yo, nos hemos llevado muy bien, siempre.

 

“Buenas noches”, me retire pronto, la mañana siguiente, seria el día H, hora N (HombreNervioso, jejeje). Tenia que descansar.

Instalado en mis aposentos, cual Quijote fantasioso, le daba vueltas al junípero de Paolo, hinchado por mi orgullo, notaba como este se iba desinflando, y mis párpados se abrían mas y mas, no lograba dormirme, mi mujer llevaba horas soñando, vete a saber con que, rabia que le coge a uno cuando no concilia el sueño y la pareja esta en el mas allá, se llama familiarmente en casa “rabia de perro”. ¿Estaría nervioso por la demostración de Lodi?, ¿Estaría inquieto por presentar el "joielo" correctamente?. No, no era eso amiguete Xec, algo no habías entendido, ni de Paolo, ni del Maestro, ni del gran Junípero.

Mi cabeza entrelazaba ideas y pensamientos : “Cuanto mas nos aprecia el Maestro, mas duro es con nosotros. Cuanto mas talento tiene su alumno, mas defectos encuentra, mas exige, mas exprime. Algo no había entendido, seguramente, algo no había atendido..., a Paolo, ni un pero, ¿será que no lo aprecia?, coño, si lleva dos días hablando del Siciliano”, algo no había entendido, ¿no sera que, este nuevo compañero de invernadero, es un crack?”

Era media noche, solos mi mujer y yo, el Studio estaba, en aquella época, en sus principios de construcción,

Primeras obras de Gaggiano...

Salvatore y su discípulo, dormían en el centro de Milán

Mientras, me repetía, algo no has entendido Xec, algo no has entendido, mi cuerpo abandono el “remolquino”

"Remolquino", hermosas estancias, genial...

y se dirigió al árbol de Paolo, luces on, me senté delante y empecé a entender, entendí que era estúpido (perdón quise decir ¡estúpido!), que mi ego era aun mas idiota todavía. Que aquel sureño de sonrisa amable, me había dado una gran lección de humildad, entendí que, Paolo, estaba muchas calles más adelante, que si el río esta formado por gotas de sabiduría, su caudal ya corría, mientras yo tan solo podría llenar un vaso.

Paolo y su arte. Sigo incando mis rodillas

No era un árbol para llevar a Lodi al día siguiente, era un árbol para ser magnifico en unos meses, espacio, palcos, triangulación, espacios, inteligencia, naturaleza, elegancia..., la luz entraría, el interior no sufriría, veríamos el movimiento, botánica, arte, verde, poco alambre, un tronco no muy muy fantástico se veía envuelto de magia... que noche Dios mío, que noche, cuantas diapositivas didácticas entre mosquitos devoradores.

Que ridículo me sentía, si mi boca se callara, si la tierra me tragara, que hermoso me verían. Opinar del trabajo de una persona que ha tocado miles de árboles mas que mi, que se ha sentado con un grande, trabajar mano a mano en las largas noches de Via Rubens, que ha disfrutado de la época creativa del Maestro Liporace, que se siente seguro para preguntarme que me parece, que es amable con el engreído, que es respetuoso con las necedades, mi comentario fue un “opinióncidio” declarado, lo que aquella mañana había cometido.

Durante todos estos años he prestado mucha atención a no volver a caer en la misma piedra. Como mucho he cometido algún que otro “sincericidio”, minucias, en comparación con aquella noche de Barate.

Paolo nunca supo de mi segunda opinión, aquel árbol era fantástico, mi ego además de estúpido era demasiado orgulloso. Así que, nunca le pedí disculpas por ser tan bocazas. No creo que él, le prestara atención a mi torpeza, estaba bien entrenado por el Maestro.

Años mas tarde, Liporace también me enseñaría la lección: “en el Bonsai no se habla con la boca, de lo magnifico que uno es, se habla con los árboles, “filo” Xec, pon “kilómetros” de “filo”, no hables mas, ¡alambra!”.

Paolo y yo, nos hemos admirado mutuamente durante todos estos años, siempre he creído que era una persona con mucho talento, muchísimo. Mucho mas que algunos que critican duramente a su Maestro o a su escuela, Maestros que malmeten irracionalmente, en contra de quienes les han enseñado nuevas maneras, olvidando, que de alguien abran sacado ideas, aprendizaje, ¿sera su ego?, ¿será que no han sufrido una noche de insomnio con mosquitos italianos?, ¿será que no se dan cuenta que en tan solo tres años, aunque ya se auto-llamen Maestros, su manera de hacer Bonsai se asemeja mas a su nuevo Maestro que a lo que hacían antes, y mantenían como único y verdadero?, ¿porqué o para qué se requiere de la ayuda de un Maestro consagrado, si cuando viene a darte clases, solo te esfuerzas en demostrar que eres mejor, que lo que te estan explicando, tu ya lo habías explicado o estudiado, un pulso público que engrandezca el "superyo"?, (coño, que estamos en crisis. ¿para que malgastas el dinero, para que sacas punta al lápiz sino vas a escribir?), ¿será que la flauta siempre suena por casualidad, y que siempre salen buenos talentos de la mismas escuelas?, no lo creo en absoluto, ¿no sería mejor que dejemos que los alumnos nombren a una persona, Maestro, y que estos se dejen de auto-proclamar Cesares de las aulas, sin subir ni a un alumno a algún altar conocido?, cuando comentamos el tema entre alumnos de la EEB, coincidimos en que: “los alumnos te hacen Maestro, nunca nadie se puede hacer Maestro, a si mismo, como mucho puedes empezar estudiando y acceder a ser instructor, el tiempo ya dirá si te convierten en Maestro”.

Coincido en ello, no por peloteo, sino porque así lo creo yo también, mas aquellas personas que he instruido alguna vez, pueden verificar que, no me gusta, ni quiero que me llamen Maestro, no quiero serlo, ni nunca lo seré, esta es mi opción . ¿Como puede una persona que se dedica a otra cosa diferente al Bonsai, o no se dedica full time a ello, llegar a sentirse Maestro de Bonsai?, este es mi caso, restauro antigüedades, no me dedico al Bonsai cien por cien. Por el amor de, seamos serios, por una paella buena que hagamos, nunca nos llamaríamos chef y menos Maestro de los fogones... si pudiera dejar de ser diplomáticamente correcto y “sincericidiarme” más a menudo, cuantas imágenes comentaríamos, pero como decimos en Menorca, “que cada palo aguante su vela”, que bastante tengo yo con mover mi cascarón, eso lo añado yo.

Paolo, admira a su maestro, lo respeta y se siente orgullosísimo de pertenecer a la EEB y al Studio Botanico di Salvatore Liporace. Yo también comparto la manera. Supongo que es una manera de ver esto del Bonsai y su mundo, seguramente, por culpa de esa visión, continuaré recibiendo algún email algo gamberro, llamándome barrendero, criado, sirviente... que se le va a hacer, el arco iris no es de un solo color.

Dejemos el tema ahí, que se me hincha la yugular.


Volvamos al relato, con los ojos cuadrados, habiendo recibido la lección que necesitaba, volví a la cama, supongo que tendría que haber rezado por mis pecados, no se si lo hice, lo que si hice fue pedir disculpas a mi "joielo", por no dedicarle un modelado mas consciente con la nueva fisiología, le prometí dedicarle un diseño “Nastasi” en cuanto tuviera ocasión.

Al año siguiente, otra vez, promesa no cumplida, tenia que llevarlo a Mistral y nuevamente, corte rápido, compactado para expo, y corriendo, corriendo, nos lo llevamos para Camarles.

Ya asentados y disfrutando de la compañía de amantes del Bonsai.

Mi padre.

¿reconocerías a alguien en esta foto?.

Unidos por el Bonsai, eso ES Bonsai

El gran Master Kimura, nos pidió que lo acompañásemos a dar una vuelta por la exposición, el caminaba delante, y el Maestro Salvatore y yo, detrás, este ultimo, me iba comentando, lo duro que su Oyakata, M. Kimura, era con el: “mira como no comentara ninguno de mis árboles, siempre me hace lo mismo”, cuando de repente se paro delante del "joielo", se me corto el aliento, hizo traducir la pregunta, dirigida a Salvatore, “¿es este el árbol de un alumno tuyo?”, y Maestro Liporace, señalándome, dijo: “si es de Xec”, otra vez quería que la tierra me tragara hasta ver los volcanes canarios, “no tenéis que ponerle tanto aceite de oliva a la corteza, hay que frotar y limpiar mas el sobrante”, dijo M. Kimura.

Decidí, apalancar a "joielo", que respirara, que yo también lo necesitaba.

Así que lo puse en el jardín y ya veriamos, viajes, demos y otros contratiempos me distrajeron de trabajar con mis árboles, durante un tiempo, cultivo fuerte, trasplante y cuidados fitosanitarios fue el máximo esfuerzo en mi jardín, por un par de años, cosas que pasan.

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Me telefonea mi sobrino, porque necesitaba unas fotos para mi nueva web (por cierto, en nada la presentamos, atentos, al nuevo proyecto, avisaré), esto hace unas semanas, y le dije que si.

Cual fue mi sorpresa, eche un vistazo al jardín, estaba casi todo podado, trabaja hecho pendiente de un trabajo mas largo de lo necesario para la ocasión, nada en estado de revista.

¡Boing!, mire a "joielo", cuanto tiempo sin meterle mano, tenia muchas ramas, le ponía un poco de alambre y la foto podría estar tirada en poco tiempo.

Joielo notaba su descanso, no es nada malopara los árboles.

Joper, como grito mi subconsciente: “NOOOOOO, se lo prometiste, tienes que parar de correr, tienes que disfrutar de tus árboles, tienes que dejar de hacer Bonsai para la foto, tienes que dejar de hacer Bonsai para el ohh! de los demás, se lo debes a "joielo", a aquella silenciosa noche didáctica del Studio Botanico , a ti y como no al resto de Bonsáis que habitan en tu jardín”.

Que así sea, un par de tardes de Bonsai en solitario, me regalo recuerdos, serenidad y reflexión. Y así quedo "joielo"

.

Quiero dedicárselo a Paolo, a mi Oyakata y a mi encantadora noche de sonambulismo, :)

 

Enero 2012.

Recordando la noche de un 2006.

 

Saludos a todos, hasta pronto.

Xec.

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